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Beatoven.ai: opiniones y análisis

Música sincronizada a vídeo, texto o una duración exacta con licencia perpetua para contenido.

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Nuestro veredicto

Nuestro veredicto · Por Serchai

Beatoven es la mejor respuesta cuando la música sirve a una pieza de contenido: acepta vídeo, texto y duración exacta, y cada descarga concede una licencia perpetua no exclusiva para sincronizar en vídeos, pódcast, juegos o anuncios. Beatoven conserva la propiedad y no permite publicar la pista sola en Spotify.

Ideal para: Vídeos, pódcast, juegos y anuncios donde la música se sincroniza a una pieza y no se vende por separado.

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Qué ha cambiado esta semana

Barrido del

4,6antes 4,6

Sin cambios de fondo respecto al barrido anterior: lo revisado esta semana confirma lo que ya había.

Precio: gratis

La seguimos desde 1 de agosto de 2026: 2 barridos registrados. Aquí publicamos el último cambio; la serie completa no se publica.

La foto de internet · barrido agéntico7 de agosto de 2026

Qué dice internet

Beatoven sigue siendo un generador de música de fondo con licencia clara para sincronizar con vídeo, desde gratis hasta 20 dólares al mes en Visionary, pero la pista nunca es tuya y no puedes subirla sola a Spotify.

Lo que la red repite a favor

  • Vídeo a música y duración exacta
  • Licencia perpetua para proyectos descargados

Lo que la red repite en contra

  • No puedes distribuir la pista sola en Spotify
  • La propiedad de la música queda en Beatoven

Fuentes del barrido: Documentación · Documentación · Reseñas · Prensa

A favor / En contra

A favor

  • Vídeo a música y duración exacta
  • Licencia perpetua para proyectos descargados
  • Entrenamiento Fairly Trained y enfoque de compensación

En contra

  • No puedes distribuir la pista sola en Spotify
  • La propiedad de la música queda en Beatoven
  • No crea una canción vocal completa

TLDR: Beatoven.ai genera música de fondo a partir de un texto, de un audio de referencia o directamente de un vídeo, y después te deja retocarla por instrumentos, tempo, género y ambiente. Lo que decide la compra son sus términos más que su sonido: la licencia sirve para sincronizar la música con tu contenido, la propiedad se queda en Beatoven, hay que acreditarlo cuando sea posible y publicar la pista suelta en Spotify está prohibido. Es freemium y arranca desde 0 dólares, pero la tarifa de pago no está publicada.

Qué es Beatoven.ai y cómo funciona

Beatoven.ai resuelve el encargo de «necesito música debajo de esto» sin pasar por una biblioteca de stock. La web oficial describe tres entradas distintas y ese es su rasgo más útil: puedes escribir una descripción, soltar un audio de referencia para que trabaje en esa línea, o subir el vídeo y dejar que la música se construya sobre él. Esa tercera vía ahorra el paso tedioso de recortar una pista prestada hasta que encaje con el montaje.

La generación no es el final. La documentación del producto describe un editor de texto sobre el resultado, con el que añades o quitas instrumentos, cambias el tempo, mueves el género o giras el ambiente. Es un control por descripción, sin la precisión de un secuenciador, así que no esperes edición nota a nota. Lo que sí obtienes es poder decir «quita la batería y baja la energía en la segunda mitad» sin volver a empezar.

La descarga sale en MP3 o WAV. No hay MIDI, y eso pesa si tu intención era llevarte la idea a un DAW y terminarla tú. Funciona solo en navegador. El resto de opciones de esta categoría están en la guía de música de fondo con IA.

Lo que dicen sus términos

El apartado de licencia concede un derecho no exclusivo, limitado, libre de regalías, perpetuo y mundial durante la vigencia del acuerdo para reproducir la música generada en sincronización con tu vídeo, tu cuento, tu videojuego, tu pódcast u otro contenido audiovisual. Esas cinco palabras acotan el «perpetuo» del principio de la frase, y son las que suelen caerse al resumirla.

El mismo contrato añade cuatro condiciones que a un comprador le importan más que el adjetivo:

  • Hay que acreditar. El texto obliga a que, siempre que sea practicable, la obra lleve el crédito «Music by Beatoven.ai» mostrado en conexión con el uso o la explotación del proyecto.
  • No es exclusiva de verdad. El contrato dice expresamente que Beatoven puede seguir usando la música con la que entrenó su generador y puede licenciar a otros usuarios música igual o parecida a la tuya.
  • No hay garantía de originalidad. Beatoven declara que no garantiza que la música generada sea original ni que no infrinja ninguna ley o derechos de terceros.
  • El uso está atado a tu proyecto. La explotación vale en la medida en que la música esté sincronizada con tu contenido, y quedan fuera vender copias o ficheros con esa música y usarla para entrenar otra inteligencia artificial.

Sobre la propiedad, el apartado correspondiente es más matizado de lo que suele contarse. Reconoce que todavía no está establecido si el copyright se aplica a la música generada por IA, ni hasta qué punto, y por eso Beatoven no garantiza nada sobre la titularidad ni sobre si esos derechos son exigibles. Dicho eso, y solo entre tú y Beatoven, la empresa se declara titular del copyright de la música, mientras que tú controlas el ejercicio de los derechos que te da la licencia.

Y está la prohibición que más gente descubre tarde: el contrato impide que la música se interprete o distribuya a través de un proveedor de servicios digitales, y nombra a Spotify y Apple Music como ejemplos. Sirve para la banda sonora de tu vídeo, y lanzar un disco a nombre tuyo queda fuera de lo que permite. Si tu plan era lo segundo, esta no es tu herramienta y ningún plan de pago lo cambia.

Un último apartado que conviene leer antes de firmar: los términos establecen que, si el usuario incumple cualquier parte del acuerdo, su derecho de acceso termina de forma automática y debe destruir de inmediato las copias que haya hecho de la música. Léelo antes de tratar la licencia como un salvoconducto indefinido.

Cómo es trabajar con él, según sus compradores

Esta parte no describe una prueba propia. Sale de las reseñas de compradores verificados que hemos podido leer, y conviene decir el tamaño antes de seguir: son un puñado, así que valen como señal suelta.

A favor aparecen la facilidad de uso y el control posterior. Una reseña resume la interfaz como sencilla de entender, y hay quien valora poder cambiar instrumentos, dinámica y ambiente después de haber generado la pista. También asoma el alivio de no pelearse con reclamaciones de copyright en el vídeo publicado, que es lo que empuja a mucha gente hacia este tipo de herramienta.

En contra hay tres cosas anotadas y salen de dos reseñas, no de tres. Un mismo comprador dice dos de ellas: que Beatoven tarda más en componer que cualquier otro servicio que ha probado, y que la calidad depende mucho del estilo, con un ejemplo concreto, que no ha conseguido sacar un hip hop decente. Otro llama confuso al sistema de beatcoins. Son apuntes sueltos de dos personas y así hay que leerlos.

Precio y planes

Beatoven es freemium y arranca desde 0 dólares, con prueba disponible. La web oficial describe el modelo con dos vías: pagar por pista o suscribirse para conseguir más minutos de descarga.

Aquí hay que ser claro con lo que no se sabe. La tarifa de los planes de pago no está publicada en ninguna página abierta, la dirección de precios que enlaza el propio sitio devuelve un error, y por lo que hemos podido comprobar el importe del plan Pro solo se ve dentro de la cuenta. Así que el coste real solo se conoce entrando, y cualquier cifra concreta que encuentres fuera de tu propio panel no sale de una fuente oficial.

Lo que sí se puede decir del modelo es cómo se comporta. Lo que se compra son minutos descargados, de modo que el gasto sigue a cuánta música terminada te llevas y no a cuántas veces entras. Antes de suscribirte, genera y descarga el tipo de pieza que produces de verdad y mira qué ha consumido. Con una tarifa que no está publicada, esa comprobación es lo único que convierte el modelo en un presupuesto.

Para quién es (y para quién no)

Encaja si haces contenido y necesitas que la música sirva a ese contenido: vídeos, pódcast, videojuegos, anuncios, cursos. La entrada por vídeo y el ajuste posterior están pensados para ese trabajo, y la licencia permite explotar esas piezas sin obligación de pagar regalías a Beatoven, que es como lo dice el contrato.

No es para ti si querías publicar la música como música, ni si necesitas MIDI para terminar la producción en tu DAW, ni si buscas una canción completa con voz cantada. Tampoco si tu cliente exige exclusividad o una garantía de originalidad por escrito, porque el contrato niega las dos cosas de forma explícita. Y si trabajas para terceros, comprueba antes que el crédito «Music by Beatoven.ai» cabe en la entrega, porque en un anuncio de cliente esa condición puede ser un problema real.

Alternativas a Beatoven.ai

Dentro de la misma categoría, SOUNDRAW permite ajustar la energía por secciones y separa las licencias de creador y artista, así que compite de frente. Mubert Render genera por duración y ambiente y ordena sus planes según el uso sea personal, monetizado o para un cliente, que es la duda que más aparece cuando facturas a terceros, aunque comparte la prohibición de plataformas de streaming. AIVA es la comparación importante si te ha chirriado la parte de propiedad, porque exporta MIDI y su plan superior cede el copyright contractual al usuario. Loudly incluye distribución y stems y sus proyectos publicados conservan licencia al cancelar, y Soundful trabaja con plantillas y vende aparte los derechos de una pista destinada a streaming. Suno y Udio hacen canciones completas con voz, que es otro encargo distinto del de poner fondo a una pieza.

Preguntas frecuentes

¿Puedo monetizar un vídeo de YouTube con música de Beatoven?

Sí, la licencia cubre la sincronización con tu contenido audiovisual e incluye vídeo, pódcast, videojuegos y anuncios. Con una condición que el contrato pone por escrito: siempre que sea practicable hay que mostrar el crédito «Music by Beatoven.ai» junto al uso de la obra.

¿La música es mía?

No en el sentido de la propiedad. El contrato reconoce que aún no está establecido si el copyright se aplica a la música generada por IA, y, entre tú y Beatoven, atribuye la titularidad a Beatoven mientras tú controlas el ejercicio de los derechos de la licencia. Además admite que puede licenciar a otros usuarios música igual o parecida.

¿Qué pasa si dejo de pagar o incumplo los términos?

Aquí conviene no fiarse de la palabra «perpetuo» a secas. El contrato la usa, pero acota el derecho a la vigencia del acuerdo, y añade que ante un incumplimiento el acceso termina automáticamente y hay que destruir las copias de la música. Si el material tiene que sobrevivir años en tu canal, pregunta por escrito antes de contratar.

¿Puedo subir mi vídeo y que la música se ajuste a él?

Sí. La web oficial describe flujos de texto a música, audio a música y vídeo a música, así que subir el montaje es una de las entradas previstas. Después puedes retocar instrumentos, tempo, género y ambiente sobre el resultado.

¿Exporta stems o MIDI?

La descarga documentada es MP3 o WAV y la web oficial menciona el uso de stems para sampleado en remezclas. MIDI no aparece en ninguna fuente oficial, y una reseña de comprador lo confirma diciendo que la salida es WAV sin MIDI. Si necesitas terminar la producción nota a nota, AIVA encaja mejor en esa parte del trabajo.

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